Esta
senda, que proponemos para realizar a pie, transcurre
casi en su totalidad por caminos sin asfaltar y en ella
se mezclan tierra, roca, campo y algunos metros de arena.
Su longitud aproximada es de 6,5 kms., su dureza escasa
y el tiempo a invertir en el mismo puede rondar una hora
y diez minutos.
El principal atractivo de este recorrido reside en
la belleza del paisaje que brota en todos los puntos
del mismo.
Partimos
del campo de fútbol del C.F. Meirás, en
cuyas inmediaciones podemosdejar aparcado nuestro vehículo.
Tomamos la carretera que va hacia el faro - único
tramo asfaltado en todo el sendero - y apenas discurridos
los cien primeros metros nos desviamos a la derecha
por una pista de piedra que baja en dirección
a la playa de Valdoviño. Antes de llegar a las
dunas de arena que rodean la playa seguiremos los caminos
que las bordean en dirección izquierda. Accederemos
a la playa de A Frouxeira por un pequeño regato
que desemboca en la misma.
En
la playa, por la que apenas caminaremos 50 m., pasaremos
por delante de una fuente, buscando alguno de los caminos
que nos llevan al monte. Una vez en este estrecho camino,
flanqueado por tojos, lo seguiremos buscando siempre
los ramales del mismo que pasen más próximos
al acantilado.
En este recorrido por la proximidad del acantilado,
siempre fuera de la zona de riesgo de caída,
pasaremos por alguno de los lugares más apreciados
por pescadores de la zona y otros foráneos. En
el transcurso del mismo podemos ver además, antiguas
garitas de vigilancia, una cruz dedicada a una persona
que se ahogó en la zona, los túneles de
Meirás, en cuyo interior, hace muchos años
cuando estaba en funcionamiento el campamento artillado
de Campelo, guardaban unos potentes reflectores de luz
de largo alcance que servían para iluminar la
zona de tiro y que cañones pudieran divisar su
objetivo en la noche.
Bordearemos el faro de Meirás que dejaremos
a nuestra izquierda, para seguir por el camino que baja
pegado a la costa desde la que podemos observar el alto
de Campelo, así como la playa de Meirás
y la pequeña capilla que alberga la imagen de
la virgen del Porto. A la altura de la ermita iremos
buscando las pistas que nos lleven al Campo de fútbol
del que partimos.
Otra
opción de variar nuestro recorrido, Si el tiempo
no nos apura y seguimos con energía es la de
bajar hasta la playa de cantos rodados que hay pegada
a la capilla y bordear después la piscifactoría
que hay en su proximidad para subir luego por la pista
que sale de la nave donde se guardan los botes de pesca
hasta el campo de C.F. Meirás.
Lo que si os podemos garantizar de este recorrido es
que no os decepcionará, excepto si buscáis
dureza en el mismo. El recorrido se puede realizar todas
las estaciones del año y cualquier momento del
día es propicio. Si os es posible, os recomendamos
especialmente las primeras horas de la mañana
o las últimas de la tarde.
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